
En 1994 la Cámara de Diputados de la Nación la presidía Alberto Pierri. En esos días se debatió la ley 24.241 de Reforma previsional del menemismo, es decir la privatización del sistema jubilatorio argentino, uno de los voceros del bloque Justicialista fue Oscar Parrilli, quien desde hace 5 años es el Secretario General de la Presidencia con los Kirchner, Parrilli dijo entonces: “se asumió la responsabilidad histórica de desactivar esta bomba de tiempo”. Votaron a favor de privatizar el sistema previsional, entre otros, Alberto Balestrini, hoy vicegobernador de la provincia de Buenos Aires; Eduardo Fellner, que hoy preside la Cámara de Diputados; Jorge Argüello hoy embajador en la ONU, sin dudas quien consiguió el mejor seguro de retiro; también José Luis Gioja, hoy gobernador de San Juan. Gioja dijo hace pocos días: “El Estado tiene la obligación constitucional de hacerse cargo de la seguridad social”. En esa votación el menemismo sumó a Juan Carlos Sabio, un diputado que accedió a su banca por el partido de los jubilados para oponerse a la privatización del sistema… y terminó votando a favor de la privatización del sistema. Sabio es otro que seguramente consiguió un buen seguro de retiro. Son muchos los que cambiaron de barco. Felipe Solá, que en los 90 hasta usaba patillas para luego hacerse kirchnerista, ahora está en contra. Como dicen los uruguayos del Cuarteto de Nos: “ya estuve en contra y estuve a favor”. Recuerdo que en esa oportunidad el bloque de Diputados Radicales se sorprendió ante el alto “presentismo” que se consiguió para aquella sesión, máxime teniendo en cuenta lo que había sucedido con la privatización de YPF en 1992. Pero volviendo a la cuestión previsional la posición tradicional de la UCR es la de defender el rol del Estado en éste y en todos los temas en los que pueda ser una herramienta que garantice la equidad y la igualdad de oportunidades. Pero es necesario ser muy precisos en algunas cuestiones porque hablamos del dinero de nuestros mayores y también del nuestro en el futuro. Mientras estén vigentes los superpoderes la idea de reestatizar el sistema es imposible de votar. Por lo tanto parece que será imposible mientras gobierne el kirchnerismo.Como está redactado, el proyecto apunta a solucionar los crecientes problemas de caja del gobierno antes que a resguardar los aportes de los futuros jubilados. La UCR está a favor del sistema de reparto, como lo estuvo cuando el mismo peronismo que hoy pretende estatizar, cedió al sector financiero los fondos previsionales en 1994, pero no puede avalarse una nueva estafa contra millones de jubilados y trabajadores. Es imprescindible que se establezca la intangibilidad de los recursos y la autarquía del ANSES; también que se garanticen plenamente los aportes jubilatorios y que se respete la decisión de quienes hace un año hicieron su opción por un régimen u otro; y es urgente que se fijen mecanismos estrictos de control sobre el manejo de los fondos. El Estado debe reafirmar la solidaridad intergeneracional y ofrecer previsibilidad, debe garantizar la seguridad jurídica y el destino de los fondos aportados. Pero esta iniciativa no tiene un gramo de honestidad intelectual. Este proyecto es “el vuelto” del fracaso de la resolución 125, que al combinarse con la actual cotización de los precios internacionales de los cereales da como resultado que el Gobierno se quede sin unos 13 mil millones de dólares, (hay que recordar la sesión de las retenciones y el “voto no positivo”). Al traspasar la caja previsional al Estado el kirchnerismo “manoteará” unos 15 mil millones de dólares.No puede analizarse el tema de otro modo. Los Kirchner nos han llenado de desconfianza. Esa sensación se instaló definitivamente luego de aquel debate por la 125 y se profundizó ante las tardías reacciones del gobierno frente a la crisis financiera internacional y las tonterías que se dicen, como aquello del “efecto jazz”. Esa peregrina idea de que las crisis internacionales no nos van a alcanzar debería ser desterrada definitivamente por quienes nos gobiernan considerando las características del mundo en el que vivimos.El Kirchnerismo busca fondos para financiarse rastreando recursos con enorme voracidad, sino fuera así hoy mismo podría disponer de un aumento para los jubilados con los primeros mil millones de pesos que recibirá si logra concretar esta iniciativa. Pero los superpoderes permiten que con ese dinero el gobierno haga cualquier cosa, cualquier cosa no, van a hacer campaña para el 2009.La UCR está a favor de la existencia de un sistema de reparto y no de uno privado: pero esto no es posible con los Kirchner en el poder. Hace meses ya que la gente se pregunta si puede estar tranquila con su dinero en el banco, que el Gobierno pegue semejante manotazo sobre los fondos previsionales refuerza esa inquietud.Ahora bien, ¿de cuánto dinero se hará el Gobierno si prospera esta iniciativa? Algunos analistas hablan de U$ 30.000 millones, pero no es así, ya que los fondos de las AFJP están invertidos, y en su mayoría en títulos públicos. Y los que están invertidos en títulos privados tampoco tienen mucha liquidez. Estarán disponibles unos 13 mil millones de pesos, que es el flujo anual en aportes que ahora van a las cuentas privadas. ¿Se justifica entonces tanto desprestigio ante los mercados internacionales para obtener un financiamiento de 4 mil millones de dólares que las propias AFJP podrían haber aportado voluntariamente? ¿Cuál es el costo para la actividad económica de eliminar estas fuentes de financiamiento de mediano y largo plazo, casi la única que quedaba? ¿Tan grave es la situación argentina en el corto plazo como para impulsar una medida de este tipo resuelta además, entre 3 personas y luego de ser discutida un par de horas?Los Kirchner no son nada de lo que dicen ser. Este es el Gobierno que más deuda pagó desde diciembre de 1983 a la fecha. El gobierno de los K ha pagado 26 mil millones de U$ mas que Alfonsín, Menem, De la Rua y Duhalde.El extraordinario aumento del gasto público fue determinante en esta decisión. La Argentina no está al margen de la crisis internacional, se aproxima un año electoral y el kirchnerismo no solo no sabe administrar recursos sino que solo puede hacer política cuando tiene caja. Si esto no es así que lo demuestren derogando de inmediato los superpoderes.Y como si todo esto fuera poco, se trata de una expropiación: el Estado deberá explicarles a los inversores y financistas que se puede confiar en la Argentina a pesar de todo, deberá indemnizar a las AFJP y pagar las indemnizaciones que estas deban pagarle a sus empleados y recuperar la confianza en una administración que parece rodar cuesta abajo.El sistema jubilatorio argentino es una cadena de fracasos ¿Alguien puede creer que el kirchnerismo va a restablecer ahora los derechos que nunca se protegieron? En la Argentina de los últimos años fracasa lo privado y lo público.La diferencia es que lo público fue devastado durante la década del 90 cuando Kirchner y Menem eran amigos; la otra diferencia es que lo privado siempre es subvencionado por el Estado para poder funcionar pero, fundamentalmente, la gran diferencia es que lo público es nuestro y siempre existe la posibilidad de que lo administremos mejor.
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